Cap173 - PALOMARES II │ "Palomar de la Quinta del Niño Jesús"

Tiene que llegar la primavera para desempolvar cámara de fotos y salir al campo al encuentro de retazos de La Mancha y su tradición constructiva. Días de primavera donde "ir de espárragos"  puede ser la mejor excusa para adentrarse en uno de los pocos bosques mediterráneos que se conservan en el entorno.

Y es en estos lugares donde la naturaleza, etnografía y arquitectura se dan la mano para sorprender al explorador manchego con un magnífico palomar de grandes dimensiones con numerosas particularidades.

Alzado Este y bebedero del palomar

No es fácil encontrar palomares aislados en La Mancha, ya que suelen estar integrados en caseríos o casas e labor. En este caso el palomar de la Quinta del Niño Jesús se encuentra aislado de la casa, escondido entre encinas y en un aceptable estado de conservación.

Presenta planta rectangular, dos crujías y la suficiente altura para ser visible por encima de las grandes encimas. Los muros de tapial calicostrado con verdugada de ladrillo y los detalles en pico gorrión de los aleros dan empaque a una construcción compacta, solida, robusta pero hueca en su interior.


Al interior sorprende la altura de los nichos sin forjado intermedio siendo solo accesibles mediante el entramado de madera dispuesto en esquinas o las vigas que arriostran los muros a media altura. Analizando los nichos es curioso observar la geometría de los nidales realizados con casi total seguridad con un un encofrado perdido. Estos están realizados para una entrada frontal o bien en oblicuo; algo bastante curioso y poco común.

Interior del palomar

Como también es singular la estructura de madera que abre ventanucos en la cubierta. Elementos frágiles y realizados por manos artesanas expertas. 

Detalle de esquina e interior de la ventana sobre cubierta

Toda una lección de arquitectura tradicional en abandono que comienza a presentar los daños derivados del abandono e intervenciones inapropiadas. Paños de palomar que se vienen abajo, aunque solo en el muro donde se sustituyó el tapial por un muro de bloques de hormigón de un espesor menor.


Detalles de desprendimientos e  intervenciones inadecuadas

Y quizá sea este el único elemento que distorsiona uno de los mejores palomares que todavía podemos conocer en nuestro entorno.

Y como buen esparraguero dominguero seguimos nuestra exploración del Monte Arenas en búsqueda de espárragos trigueros y alguna sorpresa mas. 

Palomar de la Quinta de la Niño Jesús, Las Labores

Comentarios