Cap161 - CUEVAS DE QUINTERÍA - III│ "Singularidad y sostenibilidad"

La vivienda subterránea en el medio rural manchego es un ejemplo sincero de adaptación al medio ante la escasez de unos recursos materiales y económicos que impiden desarrollar el mismo programa funcional en superficie.

Interior de una cueva de quintería

Casi al comienzo de este cuaderno digital nos sorprendía encontrarnos con una de estas cuevas junto a un viejo almendro en flor. Sorpresa e inquietud que compartía más de un lector del blog y juntos iniciamos una búsqueda y catalogación de estas escasas cuevas de quintería. La inquietud por conocer más aspectos sobre esas cuevas nos hizo rebuscar en bibliografía y localizar un gran número de cavidades entre los términos de Daimiel y Manzanares. Trabajo que nos permitió conocer parte del patrimonio subterráneo del medio rural daimieleño como refugios aéreos, cuevas naturales, refugios en ladera, cuevas bodega o las propias cuevas de quintería.

La Cueva de Quintería


Las cuevas de quintería son una serie de espacios subterráneos excavados en el propio sustrato calizo y con la función de vivienda agrícola ocasional para el agricultor y sus animales. El acceso se realiza desde una rampa descendiente "cañada" desde la cual se acceden a los espacios interiores. Espacios interiores formados por cocina frente a la cañada, cuadra a un lado y en ocasiones un pequeño cuarto en el lado opuesto a la cuadra.

Cocina (1), alacena (2) y rampa de acceso (3). Cueva del Erizo, Daimiel (1) y (2) y Cueva de Rebusco, Manzanares (3)

Podríamos afirmar que consta de los mismos espacios que una casilla pero desarrollados bajo tierra. Un programa funcional que se repite de manera constante en casi la totalidad de las cuevas documentadas gracias a un terreno calizo homogéneo.  Este sustrato calizo consistente pero poroso permite una reproducción sistemática de un modelo depurado a lo largo de generaciones.

Distribución interior 3d (1) y superficie exterior (2). Cueva del Erizo, Daimiel

Todos los elementos que forman la cueva: poyos, chimenea, alacenas o pesebres se encuentran excavados en el propio terreno. En un uso racional de espacios donde nada sobra y nada falta. En 30m2 los animales descienden por la cañada giran a la izquierda y vuelven a girar para quedar estabulados en una cuadra con ventanuco a la cañada. El agricultor junto al hogar, los poyos y una mínima iluminación desde la cañada podía cocinar y dormir en los descansos de la jornada.  

Localización


La mayor parte de las cuevas de quintería estudiadas se localizan diseminadas en el medio rural y alejadas de los núcleos de población de Daimiel y Manzanares.

En total se constatan hacia la mitad del siglo XX 41 cuevas de quintería en el término municipal de Daimiel. Número que supera la centena entre los términos de Daimiel y Manzanares. 

Cueva de Casa Quemada, Daimiel.

De esas 41 cuevas sólo 23 se conservan en la fecha de realización de este trabajo de investigación. 

Entre los condicionantes que encontramos para su construcción se destacan:

- Función de quintería (estancias de 5 días en el campo).
- Ausencia de piedra caliza plana "lanchas" que impide la construcción de bombos.
- Parcelas de tamaño medio-pequeño.
- Coexistencia de casillas y cuevas en el mismo entorno.

Paradójicamente su localización se solapa con parte del antiguo término medieval de Moratalaz y dos vías de ganados importantes como son "El Carrerón" y la "Cañada Real Soriana Oriental" aunque no se ha constatando una secuencia cronológica que  pueda enlazar con su origen o evolución.

Construcción


Es por ello que las referencias más certeras sobre construcción de estas cuevas nos llevan hasta la mitad del siglo XIX. A rasgos generales la expansión agrícola y la consecuente necesidad de refugiarse provocaría su proliferación. 

Su construcción, o mejor dicho su excavación, se realizaba a base de pico y esportilla tal y como atestiguan las marcas en los paramentos. Comenzando con un pozo central de 2 metros de profundidad se realizaba la cañada a un lado y se excavaba la propia cueva hacia el otro lado. Para finalizar se barrenaba la chimenea desde el exterior.

El desarrollo de la bóveda se realiza sin pilares ni arquerías tomando por imitación las bóvedas de ladrillo tanto en el desarrollo de la propia bóveda como en la apertura de huecos con lunetos que parten desde el centro.


Y al exterior la cañada y la chimenea ocultan casi por completo la vivienda subterránea en la llanura infinita. Esta adaptación al medio tan mimética ha sido entendida por autores como una adaptación defensiva y de protección. Aunque en todo caso protección y defensa del medio físico con los recursos disponibles.

Cueva de Vitorio, Daimiel.

La cueva y el hombre


El carácter de autoconstrucción de estas cuevas marca desde un inicio una relación indivisible entre el hombre y la cueva. De hecho, es el propio propietario o futuros usuarios quienes marcan los ritmos de construcción de su cueva aprovechando días festivos o días climatológicamente adversos. El sabio refranero popular nos deja constancia de este hecho.

“Si llueve y no se puede arar, hacer cueva gañan” 

Gañan: “Agua dios y venga mayo que estoy ajustado por año”
Amo: “Agua dios y mayo venga, que si no puedes salir arar yo te meteré hacer cueva”


El gañan o el pequeño propietario serán los responsables de la construcción y mantenimiento de las cuevas de quintería ante la imposibilidad económica de construir una casilla en superficie.

Infravivienda vs Arquitectura sostenible


Todos estos factores vinculados a usuarios de escasa renta han provocado la consideración tradicional de infravivienda para las construcciones subterráneas. 

Envolvente térrea e inercia térmica (1), puerta de acceso con ventilación (2) y cañada en curva (3)

Actualmente la arquitectura sostenible toma conceptos empleados en la arquitectura subterránea como la inercia térmica, envolventes terreas o cubiertas vegetales.  Mecanismos sostenibles para viviendas actuales que encontramos su esencia en la arquitectura tradicional.

Protección


La llanura manchega oculta estas pequeñas construcciones pasando totalmente inadvertidas. Por tanto su destrucción también pasa inadvertida al seguir considerando estas construcciones como infraviviendas, peligrosas y obsoletas. 

La Ley 04/2013 en su disposición adicional tercera expresa los silos como parte del Patrimonio Cultural de Castilla La Mancha. Sin duda una figura de protección como elemento de interés patrimonio junto a estrategias para concienciar y poner en valor estos elementos de nuestro patrimonio tradicional del medio rural debe ser una línea de trabajo para la conservación del escaso número de cuevas de quintería que todavía existen.

Cueva de quintería en Casa de Coca, Manzanares.


Comentarios

  1. No conocía este tipo de construcción tan curiosa, por lo menos no se da por el Campo de Calatrava. Deseando ir a echar un vistazo por esos lares.

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    1. ¡¡Muchas gracias por tu comentario!!

      Encontramos un fenómeno similar más estudiado que el caso que nos ocupa en La Mancha toledana en la zona de Villacañas y Madridejos donde encontramos el silo urbano y el silo rural.

      Este caso concreto es tan desconocido porque se encuentran tan integradas en el paisaje en plena llanura que pasan desapercibidas.

      Desconozco la existencia de este tipo de cuevas en el Campo de Calatrava aunque todas estas cuevas se encuentran en las estribaciones de La Mancha y el Campo de Calatrava.

      Te animo a conocerlas! Saludos!!

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  2. Gran artículo para estas curiosas construcciones. Es una lástima que se estén perdiendo, dado que pasan desapercibidas. Aparte, como muchas construcciones en el medio rural, una vez dejan de tener uso acaban condenadas a la ruina.

    Sabía de los silos urbanos de Villacañas y estas cuevas de quintería son conceptualmente la misma cosa: Un modesto refugio (en este caso en el campo) pensado ante la falta de materiales constructivos, y que se adapta perfectamente a los rigores del clima manchego, consiguiendo ambiente fresco para el verano y suavizando el gélido invierno.

    Gracias por enseñarnos más de ellas.

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    1. ¡Muchas gracias por compartir impresiones Mancha Ignota!

      Lo cierto es que en la zona de Villacañas también existen silos rurales. Al igual que en Villarrubia de los Ojos. Estos silos se construyen aprovechando una pequeña ladera a diferencia de las situadas entre Daimiel y Manzanares que se construyen en una planicie total.

      Comparto contigo que la perdida de funcionalidad y el "progreso" ha condenado la arquitectura tradicional más modesta a su ruina. Estamos todavía a tiempo para documentar, conocer y conservar ejemplos representativos de cada una de las tipologías.

      ¡¡Saludos!!

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